Glaciarium, es el único en América Latina en su estilo y concepto. Invita a conocer más a fondo todo lo que los glaciares tienen para decir. Es una introducción perfecta a la visita del Parque Nacional los Glaciares ya que permite comprender antes de ver y de disfrutar, abre los sentidos y despierta la curiosidad. Como cierre de la estadía su visita logra que todo lo visto cobre sentido y sella lo experimentado dejando la puerta abierta para más descubrimientos. Sin lugar a duda la visita de GLACIARIUM no puede faltar en la agenda de quien llega a El Calafate.
Es el primer centro glaciológico que nos habla de los Glaciares y nos ayuda a interpretarlos. Fue creado con el propósito de promover el conocimiento y exaltar los sentidos; intenta con nobles recursos estéticos y narrativos, envolver emocionantemente al visitante. Para ellos se diseñó un espacio vivo, donde predominan estímulos visuales y sonoros, interactivos y entretenidos que contribuyen al conocimiento. Su visita es una forma de enriquecer el viaje a la Patagonia, pudiendo disfrutar y comprender mejor el maravilloso espectáculo que se vive en el Parque Nacional Los Glaciares.
Dos mil quinientos metros cuadrados de construcción poniendo en valor a los glaciares y su evolución, a exploradores y científicos que se aventuraron a conocer los secretos del hielo. Hoy el resultado de miles de horas de estudios, miles de kilómetros recorridos sobre el hielo con crampones y piquetas, están al alcance de todos en GLACIARIUM, permitiendo conocer más allá de donde podemos llegar. Sin duda Glaciarium da respuesta a muchos interrogantes.
Al recorrerlo uno se siente espectador además de protagonista. Vale la pena tomarse el tiempo y dedicarle por lo menos dos horas, para tener tiempo incorporar de información, disfrutar de las diferentes proyecciones y por que no terminar en el Glacio-Bar brindando por la magnificencia de la naturaleza, que sin duda tenemos que cuidar y preservar.
Recorrido por GLACIARIUM:
Llegando desde El Calafate se perfila el edificio que se recorta en el horizonte. Su arquitectura representa el frente del glaciar. Un paisaje que domina la estepa. Un terreno que vio pasar miles de años atrás los glaciares y donde hoy aun se ven sus rastros.
Dos pabellones albergan la muestra que utiliza los más modernos recursos de museología. Se ingresa por un pasillo oscuro, guiados por el agradable sonido del agua del deshielo que gotea. Enseguida comienza la sorpresa. Paneles que hablan de la formación del hielo, historia de exploradores y científicos. Fotografías de grandes fotógrafos argentinos como Florian Von der Flecht, Daniel Wagner y Andrés Bonetti atrapan la mirada y hacen soñar. El comienzo del Universo, los periodos glaciológicos. Mas allá una gran maqueta que presenta el campo de hielo, origen de los glaciares que admiraremos durante la visita a la zona. Pantallas interactivas que permiten visualizar, por ejemplo el retroceso del glaciar Upsala. Importante homenaje a Francisco Pascasio Moreno, un gran hombre; parece que él esta allí para contagiarnos su entusiasmo por los paisajes argentinos. El sector único que tiene el Glaciar Perito Moreno, que realiza un dique natural que luego se desmorona con un gran rompimiento, es parte también de la visita. El recorrido termina en un túnel que despierta sensaciones a través de un interesante sistema de proyecciones simultáneas. Nos pone en alerta roja. Nos enfrenta a la realidad a la cual la aceleración del calentamiento global esta llevando al planeta. Todo esto es parte del legado que el visitante se lleva al visitar Glaciarium.
Sala de Exposiciones (10 m x 9 m): independiente a la muestra es el paso obligado al auditorio. En sus amplias paredes se presentan muestras de fotografía y pintura de artistas argentinos. Es un ámbito ideal que puede oficiar de salón de eventos en caso de ser requerido. Un lugar para hacer una pausa, y recorrer la muestra itinerante.
Auditorio/Cine “Alberto M. De Agostini” (capacidad: 90 butacas): es donde se proyecta un documental 3D que forma parte la propuesta de Glaciarium. Las tres dimensiones permiten sentirse dentro del paisaje. Uno camina por el sendero. Siente la naturaleza y tiene vistas del Fitz Roy como quizás en vivo y en directo no tuvo suerte de verlo. Se proyecta cada hora o cada media hora según la cantidad de visitantes.
Eco-shop: exhibe y ofrece a la venta una variada selección de objetos de diseño y artesanías ecológicas. Se encuentran interesantes artículos confeccionados con elementos reciclados o bien naturales como ser la lana pura. Además allí se encuentran mapas de la zona, pósters, libros de fotografías entre otros artículos. Glaciarium por medio de su Eco-shop quiere seguir sembrando buenas prácticas que permitan un mejor equilibrio entre el Hombre y la Naturaleza
Cafetería (Capacidad: 40 personas): para amenizar la visita y relajarse un momento frente a amplias vistas Lago Argentino y de la estepa patagónica, se propone un stop en la cafetería que se encuentra abierta todo el día. Tiene una carta de cafetería además se puede pedir opciones para almorzar. Se recomienda realizar reservas en caso de grupos que programen allí su almuerzo, desayunos o meriendas.
Glacio-bar (Capacidad: 22 personas): primer bar de hielo de Argentina. Todo es de hielo. Paredes enteramente revestidas de hielo. Barra, mesas, bancos, son de puro hielo glaciar. La temperatura ambiente es de -10º. La entrada incluye libre consumición de bebidas blancas, aperitivos, licores y bebidas sin alcohol. Buena animación con luces y buena música generan un muy buen ambiente. Para protegerse del frío al ingresar se provee capa, guantes y botas especiales. Se recomienda de todas maneras, vestir ropa de abrigo y buenos zapatos. Turnos de ingreso cada media hora. Tiempo de estadía: 20 minutos. Primer turno: a las 10:30 am, último turno media hora antes del cierre. Recomendamos realizar reservas para evitar tener que esperar para ingresar.
